No se detuvieron. Un grupo de madres buscadoras en Celaya, Guanajuato, se plantó frente a hombres armados y encapuchados que mantenían retenidos a dos jóvenes en una zona entre Celaya y Juventino Rosas. Las cuestionaron, los enfrentaron verbalmente y exigieron respuestas. Lo que siguió abrió un debate que todavía no tiene una versión definitiva.
Uno de los jóvenes retenidos declaró en el lugar que los hombres armados le dijeron pertenecer al Cártel Jalisco Nueva Generación. Una de las madres señaló que uno de ellos ya había sido rescatado previamente por el colectivo. «Aquí está el otro rescatado», afirmó frente a las cámaras.
Sin embargo, la Fiscalía General del Estado de Guanajuato salió con una versión diferente: los individuos armados eran agentes de investigación criminal realizando labores en la zona, y su operativo fue interrumpido por la presencia de pobladores y del colectivo de búsqueda.

Dos versiones. Un joven que dice que le mencionaron a un grupo criminal. Una fiscalía que asegura que eran sus propios agentes. Y madres buscadoras que, una vez más, se encontraron en medio de una situación que el Estado no supo explicar a tiempo.
Las investigaciones sobre lo ocurrido en Celaya siguen abiertas.
