La familia encontró una maleta con rastros de sangre en la casa de Teresa — adentro estaban sus restos. Su hijo es el principal sospechoso

Teresa Guadalupe Molina Hernández, de 55 años, había sido reportada como desaparecida desde abril en Nezahualcóyotl, Estado de México.
Meses de búsqueda terminaron el 10 de junio de la peor manera: su propia familia encontró en su domicilio una maleta con evidentes rastros de sangre. Llamaron a las autoridades. Adentro estaban sus restos.
Los análisis forenses confirmaron la identidad. La carpeta de búsqueda se cerró y se abrió una investigación por feminicidio.
El principal sospechoso es Yael, de 22 años, hijo de Teresa, quien ya había sido detenido el lunes previo por su presunta implicación en la desaparición.

Según testimonios recabados por las autoridades, el joven mantenía conflictos constantes con su madre, originados principalmente porque ella se negaba a darle dinero o permitirle salir del domicilio.
Yael se encuentra bajo custodia policial. La Fiscalía continúa las investigaciones para determinar las responsabilidades correspondientes.