Dafne Zapata tenía 13 años. El pasado 13 de julio, su madre la llevó al campamento de verano de la Academia Militarizada Marina Doenitz, en Ciudad Madero, Tamaulipas. Cuatro días después, la familia recibió la noticia que ningún padre debería recibir: la niña había muerto. Nadie les ha explicado con claridad qué pasó.

A las afueras de la academia, Alejandra Quintos, madre de la adolescente, hizo una transmisión en vivo que estremeció las redes sociales: «La entregué el lunes y hoy me la regresan en una caja. Yo quiero justicia. No quiero dinero, quiero saber qué pasó con mi hija.»
Las versiones que ha recibido no coinciden. Primero le informaron que Dafne sufrió una caída durante las actividades físicas del campamento. Después, el personal del plantel le dijo que la niña presuntamente se desvaneció dentro de uno de los baños. Y para aumentar sus dudas, recibió un video donde observó a su hija con un golpe visible en el labio. Tres piezas que no embonan en una sola historia.
La Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas ya abrió una carpeta de investigación para esclarecer las circunstancias del fallecimiento y determinar posibles responsabilidades. Hasta el momento no se ha confirmado la causa oficial de la muerte ni se han dado a conocer los resultados de los peritajes.
La familia mantiene una sola exigencia: transparencia total. Que se sepa qué pasó dentro de ese campamento y que, si hay responsables, respondan ante la ley.