La Barranca de Santa Rita, en Tacámbaro, Michoacán, podría convertirse en uno de los hallazgos forenses más grandes del país. Integrantes de colectivos de búsqueda estiman que la fosa clandestina ubicada en ese lugar contiene restos de al menos 375 personas, cifra basada en el número de huesos sacros recuperados hasta el momento — una pieza anatómica de la que cada ser humano tiene únicamente una.
Margarita López Pérez, fundadora del colectivo Buscando Cuerpos y exdiputada, fue quien reveló el alcance del hallazgo. «Llevamos más de 375 huesos sacros; consideramos que son más de 300 personas las que han sido aventadas ahí», afirmó. Durante las jornadas de búsqueda siguen apareciendo fémures, mandíbulas, tejido humano con cabello y, recientemente, cráneos que presuntamente corresponderían a menores de edad.
La magnitud del sitio lleva a los colectivos a calcular que las labores de recuperación podrían extenderse por al menos tres años más.

Todos los indicios recuperados son enviados a laboratorios especializados en la Ciudad de México para su análisis forense e identificación. Sin embargo, López Pérez denunció que el área no permanece bajo vigilancia permanente, ya que en cada visita del colectivo siguen apareciendo nuevos restos, lo que pone en riesgo la integridad de las evidencias.
La exlegisladora también lamentó que Michoacán siga sin contar con una Ley de Búsqueda de Personas Desaparecidas vigente. Según explicó, la iniciativa fue aprobada durante su gestión en el Congreso local, pero permanece sin publicarse, limitando herramientas y dificultando el trabajo de las familias que buscan a sus desaparecidos.
Las labores continúan en la Barranca de Santa Rita, donde cada jornada revela una dimensión más profunda de una tragedia que aún no tiene fondo.