Osmar tenía 15 años cuando entró armado a la preparatoria Antón Makárenko, en Lázaro Cárdenas, Michoacán, y asesinó a balazos a dos de sus maestras: María del Rosario Sagrero y Tatiana Madrigal Bedolla.

Este día, un juez certificado en justicia integral para adolescentes le dictó la sanción máxima aplicable a su caso: tres años de reclusión.
Además de la medida de internamiento, el juez fijó un monto de tres millones 280 mil 769 pesos como reparación del daño para las familias de las dos docentes.
La audiencia, con número de expediente 19/2026, se desarrolló bajo el mecanismo de procedimiento abreviado con el visto bueno de la Fiscalía General del Estado.
El ataque ocurrió el 24 de marzo. Esa madrugada, horas antes de disparar, el adolescente publicó en sus historias de Instagram un video posando frente al espejo con un fusil AR-15, imágenes con referencias a la subcultura digital de los «incels» y fotografías del criminal estadounidense Charles Manson. El último mensaje que compartió fue una frase que hoy hiela la sangre: «Hoy es el día.»
Las detonaciones dentro del plantel, ubicado en la calle Francisco Villa, fueron reportadas al 911 y generaron la movilización inmediata de corporaciones policiales, que al llegar encontraron los cuerpos de las dos profesoras.
Osmar fue vinculado a proceso por feminicidio y permaneció en internamiento preventivo en la Unidad Especializada para Adolescentes.
Familiares y amigos de las maestras marcharon en mayo para exigir justicia. Hoy, la sentencia quedó firme: tres años de reclusión, el máximo que la ley de justicia para adolescentes permite para su edad.