Vuelven a localizar restos humanos en Jalisco

Misterioso llamado anónimo revela macabro hallazgo en Tlajomulco de Zúñiga
Todo comenzó con una llamada anónima. Una voz al otro lado del teléfono susurró información inquietante: en un fraccionamiento en construcción de la Nueva Cofradía, en Tlajomulco de Zúñiga, yacían restos humanos ocultos bajo tierra. El colectivo Corazones Unidos en Busca de nuestros Tesoros de Jalisco no dudó en acudir al sitio y, tras horas de excavación, el horror salió a la luz: restos óseos y prendas que, según sus primeras observaciones, pertenecían a una mujer.
El hallazgo refuerza un problema alarmante: la constante aparición de fosas clandestinas en Jalisco. A pesar de los esfuerzos de colectivos y familiares, muchas víctimas siguen sin ser localizadas y los responsables rara vez enfrentan consecuencias. La solución inmediata parece clara: reforzar las búsquedas con mayor apoyo institucional y mejorar la coordinación entre autoridades y colectivos. Sin embargo, la realidad demuestra que el problema es más profundo.

Prueba de ello es que este no es un caso aislado. Apenas el 9 de marzo, el mismo colectivo descubrió una osamenta en la colonia Santa Cruz del Astillero, en El Arenal, Jalisco. Según testimonios, en ese predio podrían encontrarse hasta cien cuerpos, pero las autoridades no han logrado confirmar la magnitud del crimen.
Otro colectivo, Guerreros Buscadores de Jalisco, reportó hallazgos similares en el Rancho Izaguirre, un lugar que ya había sido intervenido por la fiscalía estatal seis meses atrás. En septiembre de 2024, las autoridades detuvieron a diez personas y clausuraron el sitio. Sin embargo, la actividad criminal continuó.