Sinaloa: Realizan cateo por secuestro masivo de 10 mineros; entre ellos dos zacatecanos

La Fiscalía General del Estado de Sinaloa (FGE) ejecutó una orden de cateo como parte de las investigaciones por la desaparición forzada de 10 empleados de una empresa minera canadiense en el municipio de Concordia. El operativo busca recabar indicios que permitan dar con el paradero de los trabajadores, quienes fueron privados de su libertad por un grupo armado. Entre las víctimas del secuestro masivo se ha confirmado la presencia de dos mineros originarios de Zacatecas, quienes se encontraban laborando en la entidad sinaloense al momento de la agresión.
Los hechos ocurrieron durante la mañana del 23 de enero en el fraccionamiento La Clementin, donde los empleados se hospedaban en una vivienda rentada por la compañía minera canadiense Vizsla Silver. Según testimonios de habitantes locales, alrededor de las 6:30 horas un comando irrumpió en el domicilio y se llevó por la fuerza a los diez hombres. La fiscalía ha formalizado la carpeta de investigación bajo el delito de desaparición cometida por particulares, mientras que la empresa ha mantenido un hermetismo total sobre la situación de su personal.
Ante la falta inicial de confirmación oficial, fueron los familiares quienes comenzaron a difundir fichas de búsqueda en redes sociales, incluyendo a los dos trabajadores zacatecanos que habían viajado a Sinaloa por motivos laborales. Entre los nombres que han trascendido se encuentran Ignacio Salazar, José Castañeda, Antonio Esparza, Javier Vargas, Javier Valdez, Antonio Jiménez, Antonio de la O y Saúl Alberto Ochoa Pérez. La incertidumbre crece conforme pasan los días sin noticias sobre su paradero o estado físico.





La situación ha generado una fuerte crítica hacia las autoridades por la demora en la publicación de las fichas de localización oficiales para la totalidad de los afectados. Los familiares denuncian que la falta de celeridad entorpece las posibilidades de encontrarlos con vida, especialmente en un caso que involucra a personas de distintas entidades federativas. Este secuestro masivo en Concordia se suma a una serie de actos violentos que han azotado la región serrana de Sinaloa en las últimas semanas, incrementando el temor entre los trabajadores del sector.

Este evento subraya el riesgo extremo que enfrenta la industria minera en zonas de conflicto, donde el personal se vuelve blanco de grupos delictivos. Las autoridades federales y estatales mantienen operativos de vigilancia en las inmediaciones de la mina, con la esperanza de localizar a los trabajadores, incluidos los dos ciudadanos zacatecanos. La comunidad internacional y el sector minero permanecen atentos al desarrollo de este caso, que pone en entredicho la seguridad y la integridad de quienes laboran en proyectos estratégicos en la región.