Las chispas de los fuegos artificiales alcanzaron los tanques de gas de los puestos de comida — 12 heridos graves en plena fiesta patronal de Amatitán

Era una noche de fiesta. La plaza principal de Amatitán, Jalisco, estaba llena de familias, música y puestos de comida cuando pasadas las 10 de la noche un estruendo lo cambió todo. Las chispas de la pirotecnia del espectáculo principal alcanzaron los cilindros de gas LP de los puestos de comida periféricos. La reacción fue inmediata. La explosión dejó al menos 12 personas heridas, varias de ellas en estado crítico.
Amatitán celebraba sus fiestas patronales — uno de esos eventos que reúne no solo a los locales sino a visitantes de municipios como Tequila y de la propia Guadalajara. La plaza, decorada para la ocasión, se convirtió en el epicentro de la tragedia en cuestión de segundos. El estruendo se escuchó a varias cuadras a la redonda.
Según el reporte preliminar de la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos de Jalisco, no se trató de un accidente aislado de pirotecnia sino de una reacción en cadena: las chispas del espectáculo alcanzaron los contenedores de gas usados para preparar alimentos en los puestos de la feria, que estallaron al contacto con el material incandescente.
Varios de los heridos presentan quemaduras graves que requirieron traslado urgente a hospitales especializados en Guadalajara. El personal de salud en Amatitán atiende a quienes presentan lesiones menores y crisis nerviosas. Las autoridades aún no han emitido un comunicado definitivo sobre el número total de víctimas.

La zona fue acordonada y las fiestas patronales suspendidas. El objetivo inmediato: verificar que no quedaran cilindros de gas expuestos al calor en los puestos abandonados tras la explosión.
Una noche de tradición que terminó con sirenas, heridos y una plaza vacía.