El cerro de Las Tijerillas, en Valparaíso, volvió a ser escenario de un hallazgo estremecedor. Este martes, durante una jornada de búsqueda forense, fueron localizadas al menos seis osamentas humanas sobre la superficie, junto a cobijas, prendas de vestir y casquillos percutidos de fusiles de asalto conocidos como “cuerno de chivo”, además de otros calibres. Entre las rocas también se encontró un montículo removido, posible rastro de entierros clandestinos.
El operativo fue encabezado por la Fiscalía General de Justicia del Estado y el Gobierno de Zacatecas, con la participación de la Comisión Local de Búsqueda de Personas, la Fiscalía Especializada en Desaparición Forzada, la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano y la Secretaría de Seguridad Pública. Los colectivos de familiares también estuvieron presentes, acompañando con su voz y su dolor la búsqueda que, más allá de evidencias, se convierte en memoria y exigencia de justicia.
El hallazgo de restos óseos y casquillos refuerza la hipótesis de que el sitio fue escenario de ejecuciones. Aún no se ha confirmado la identidad de las víctimas; serán los estudios antropológicos y genéticos los que determinen a quiénes pertenecen los restos encontrados. Cada fragmento recuperado, cada prenda hallada, es una pieza en el rompecabezas de la violencia que aún marca a la región.







