El último trote de Gabriel Duarte: un adiós que une corazones

El silencio se rompió con el sonido de pisadas firmes sobre la pista del Estadio Carlos Vega Villalba. No era una competencia ni un entrenamiento. Era el último trote en honor a un hombre que dedicó su vida al atletismo y que, junto a su esposa e hija, dejó un vacío imposible de llenar.
Una tragedia que estremeció al atletismo zacatecano
La comunidad deportiva de Zacatecas se vio sacudida por la trágica partida de Gabriel Duarte, su esposa Rocío Parga y su hija Gabrielina Duarte en un accidente automovilístico. Duarte, más que un entrenador, fue un mentor y una inspiración para generaciones de corredores. La tristeza se convirtió en unidad, y en un emotivo homenaje, atletas, familiares y amigos se reunieron para despedirlos.
El adiós en la pista: el problema de continuar sin su guía
Desde la funeraria Capilla Sixtina, decenas de atletas emprendieron un recorrido simbólico por el bulevar López Mateos hasta llegar al estadio. Cada paso representaba el legado de Duarte, quien inculcó en sus alumnos la disciplina, la constancia y el amor por el atletismo.

A la llegada de los féretros, los asistentes los recibieron con aplausos y ovaciones. Era su última vuelta a la pista, la última de muchas que compartieron juntos. Sobre los ataúdes, camisetas del equipo que entrenó y los tenis que usaron en tantas competencias recordaron que su pasión seguirá viva en cada corredor.
El desafío: preservar su enseñanza en el atletismo zacatecano
Durante la ceremonia, alumnos, atletas y entrenadores dieron testimonio del impacto de Duarte en sus vidas. Ilse Guerrero, marchista olímpica, recordó cómo él descubrió su talento cuando tenía solo dos años. Gisel Bautista, amiga y atleta, destacó la dedicación de Rocío, quien siempre brindó apoyo emocional al equipo. Un entrenador de atletas con discapacidad visual relató cómo Duarte impulsó la inclusión en el atletismo, demostrando que el deporte es para todos.
Una solución definitiva: su legado no se detiene
El homenaje no terminó ahí. Felipe Méndez Rodríguez, del Instituto de Cultura Física y Deporte de Zacatecas (Incufidez), anunció la creación de un serial de carreras en honor a la familia Duarte Parga, consolidando así su memoria en el deporte zacatecano. La última competencia del evento llevará su nombre, garantizando que su historia no se olvide.

Además, una emotiva ilustración en su memoria será plasmada en las camisetas de los corredores, un símbolo de que su espíritu sigue presente en cada zancada.
La ceremonia concluyó con un aplauso prolongado y un compromiso inquebrantable: seguir corriendo con el corazón, tal como Gabriel Duarte lo hizo en vida.