Rosario lo intentó por los canales correctos. El 20 de marzo huyó de su expareja para protegerse a ella y a su hijo de la violencia que vivía dentro de esa relación.
Presentó una denuncia ante la Fiscalía General de Justicia del Estado de Zacatecas. No procedió. Un mes después, el 21 de abril, ella y su madre fueron atacadas con arma blanca en el municipio de Francisco R. Murguía, conocido como Nieves.
Presuntamente detrás del ataque estaban el exesposo de Rosario y su hermano, con la colaboración de una hermana de ambos y su propia madre.
Una agresión familiar coordinada contra dos mujeres que ya no tenían a dónde ir.

La Fiscalía Especializada en Atención a Delitos cometidos en contra de la Mujer inició la investigación y logró identificar a los cuatro agresores: Jesús Antonio, Fernando, Adriana y Pascuala.

Todos fueron detenidos mediante orden de aprehensión por el delito de feminicidio en grado de tentativa y puestos a disposición de la autoridad judicial, que deberá resolver su situación jurídica en las próximas horas.
Rosario pidió ayuda. El sistema falló. Y tuvo que sobrevivir el ataque para que alguien actuara.
