Alejandro, Guadalupe y su hijo de dos años murieron en el choque — Tadeo sigue en el hospital entre la vida y la muerte
Venían de Agua Gordita, en Villa García, Zacatecas. Iban juntos: Alejandro, Guadalupe, y sus dos hijos pequeños. Un Ford Focus rojo invadió el carril contrario en la carretera estatal 60, cerca del relleno sanitario de Aguascalientes, y se fue de frente contra el Chevrolet Spark en el que viajaba la familia. El impacto fue brutal e instantáneo.
Alejandro murió en el lugar. Guadalupe también. Su hijo de dos años, igual. El conductor del Ford Focus que provocó el choque no sobrevivió tampoco. Cuatro muertos en la escena. Solo uno de los cuatro integrantes de la familia zacatecana salió con vida: Tadeo, el otro hijo, que fue encontrado aún con vida entre los restos del vehículo y trasladado de urgencia al hospital más cercano en la capital hidrocálida. Ahí se debate entre la vida y la muerte.




El accidente ocurrió alrededor de las 8 horas de este lunes. La Fiscalía General de Justicia del Estado de Aguascalientes (FGJEA) quedó a cargo de la escena, realizó los peritajes correspondientes y levantó los cuatro cuerpos, que fueron trasladados al Servicio Médico Forense (SEMEFO).
Una familia que salió de Zacatecas y no llegó a su destino. Un niño que aún pelea por vivir. Y un choque que no debió ocurrir.