En Sombrerete, la tristeza y la indignación se mezclan tras la confirmación del asesinato de J. Ascención Fabela Santana, mejor conocido como Chonito. El joven de 16 años desapareció el 20 de agosto y, después de más de 40 horas de búsqueda incesante por parte de familiares, amigos y vecinos de la región frijolera, fue localizado sin vida en la comunidad de Proaño.

La desaparición de Chonito movilizó a decenas de habitantes de Charco Blanco y comunidades aledañas, quienes recorrieron caminos y rancherías con la esperanza de encontrarlo sano y salvo. Sin embargo, esa esperanza se quebró el viernes al mediodía, cuando una llamada anónima al sistema de emergencias alertó sobre un cuerpo abandonado. Autoridades de los tres niveles de gobierno confirmaron lo que nadie quería escuchar: se trataba del adolescente.

El hallazgo provocó una oleada de indignación. Familiares y vecinos exigieron justicia inmediata, mientras en redes sociales la voz de Sombrerete se hizo sentir con un reclamo unánime: “Justicia para Chonito”. En la memoria de la comunidad queda la imagen de un muchacho alegre y trabajador, cuya vida fue arrebatada de manera brutal. La exigencia es clara: que este crimen no quede impune.
