Una llamada anónima al C5 fue suficiente para que la Guardia Estatal de Tamaulipas se movilizara a una vivienda en la calle Pino, en la colonia Balcones de Alcalá, Reynosa. Lo que encontraron adentro generó indignación inmediata: dos niñas de aproximadamente dos y cinco años en condiciones de maltrato.
Una de ellas tenía una cadena metálica rodeando su pie derecho, asegurada con un candado.
Los elementos liberaron a la menor de inmediato y aseguraron el perímetro, priorizando la integridad física y emocional de ambas pequeñas. Las dos niñas fueron trasladadas al Sistema DIF municipal, donde recibirán valoración médica, atención psicológica y un entorno seguro.
El caso fue turnado a la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tamaulipas (FGJT), que abrió una carpeta de investigación. Las diligencias buscarán establecer la identidad de las menores, determinar si existe un vínculo familiar entre ellas y localizar a los tutores o propietarios del inmueble.

Los delitos que podrían configurarse incluyen privación ilegal de la libertad, violencia familiar y omisión de cuidados.
Las autoridades mantienen hermetismo sobre la identidad de las víctimas para proteger sus derechos. Los responsables siguen sin ser localizados.
Una cadena. Un candado. Una niña de dos años. Y alguien que decidió llamar.