Hay dolores que llegan sin avisar y sin dar tregua. La madrugada de este viernes, una familia de Torreón atravesaba el duelo de una pérdida cuando el destino les arrebató a otra integrante en cuestión de horas.

Olga Yolanda Ayala Palos, de 55 años, murió mientras asistía al velorio de su propia hermana en una funeraria de la avenida Morelos, en el cruce con Privada La Opinión, en la zona centro de la ciudad.
De acuerdo con los primeros reportes, Olga Yolanda comenzó a presentar dificultades para respirar mientras acompañaba a sus familiares en los servicios funerarios.
Ante el malestar, se dirigió al área de sanitarios, donde momentos después se desvaneció. Sus familiares pidieron ayuda de inmediato al sistema de emergencias con la esperanza de que llegara a tiempo.
Elementos de la Cruz Roja acudieron rápidamente, pero al valorarla confirmaron que ya no tenía signos vitales. La funeraria quedó bajo resguardo mientras la Agencia de Investigación Criminal realizaba las diligencias periciales y el levantamiento del cuerpo, como marca el protocolo.
La Fiscalía General del Estado de Coahuila, a través de la Delegación Laguna Uno, determinó que la muerte fue por causas naturales, sin ningún indicio de violencia. Olga Yolanda padecía diabetes e hipertensión, enfermedades que habían deteriorado su salud en los días previos. Incluso había recibido atención médica horas antes para controlarlas, pero sufrió una crisis que terminó con su vida.
Concluidas las diligencias, las autoridades permitieron continuar con los servicios funerarios. Ahora, una misma familia enfrenta lo impensable: despedir a dos seres queridos en cuestión de horas, en la misma funeraria.