Una jornada de rastreo del Colectivo de Búsqueda de Baja California en la Zona Norte de Tijuana terminó en un hallazgo que conmocionó a la comunidad fronteriza: el cuerpo de una mujer oculto dentro de una cavidad pluvial de concreto, en los cimientos del Viaducto Elevado sobre la Avenida Internacional, cerca de la intersección con la calle Arias Bernal. El lugar está a pocos metros del muro fronterizo, en una zona de difícil acceso peatonal.
Liberar el cuerpo no fue sencillo. El personal de rescate solicitó apoyo del Cuerpo de Bomberos de Tijuana y tuvo que usar maquinaria pesada y herramientas de corte para abrir una brecha en la estructura de concreto. La operación se prolongó varias horas bajo la mirada de activistas y corporaciones policiacas.
El cuerpo presentaba un avanzado estado de descomposición — se estima que permaneció en el sitio aproximadamente una semana antes de ser descubierto. Aunque en un principio se contempló la hipótesis de una agresión violenta, los estudios de necropsia del Servicio Médico Forense determinaron que la causa de muerte fue asfixia por broncoaspiración. La zona donde fue hallada suele utilizarse como refugio provisional por personas en situación de calle.
De manera preliminar, la víctima fue identificada como María Carolina, de 41 años, aunque la Fiscalía General del Estado señaló que se requieren pruebas genéticas oficiales para confirmarlo. Hasta el momento, ningún familiar ha corroborado su identidad ante el Ministerio Público, por lo que permanece registrada como desconocida.
Como señas particulares, los peritos reportaron un tatuaje en la espalda con la figura de una cruz, una inscripción ilegible y el nombre Alexia. Las autoridades piden a quien tenga información sobre su identidad acercarse a las oficinas de la Fiscalía.

