Don Armando trabajaba en la empresa Johnson Electric en Calera. El viernes pasado falleció por complicaciones de salud. Lo que convierte su muerte en un caso que ahora tiene a la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) involucrada es la denuncia de que la empresa le habría negado permisos y facilidades para recibir atención médica.
El alcalde de Calera, Miguel Murillo, confirmó que el caso ya está en manos de la Fiscalía. Explicó que el municipio recibió una llamada de emergencia reportando que el trabajador se había desmayado o sufrido una caída.
Cuando llegó Protección Civil y aplicó los protocolos correspondientes, don Armando ya había fallecido.
«Ya la situación quedó a cargo de la Fiscalía y obviamente son ellos los que tendrán la información a través de la investigación», señaló el edil.

La pregunta que queda sobre la mesa es directa: ¿pudo haberse evitado su muerte si la empresa le hubiera dado los permisos para atenderse a tiempo? La Fiscalía tendrá que responderla.