El silencio de la mesa de Santa Ana, en Valparaíso, volvió a romperse este miércoles con el andar firme de las integrantes del colectivo Buscadoras Zacatecas A.C.. Pala en mano y con la esperanza como motor, localizaron 19 restos óseos humanos en fosas que, paradójicamente, ya habían sido trabajadas días antes por autoridades estatales.

Entre los hallazgos se encontraban fragmentos de fémur, manos y pies, algunos con señales de cortes y fracturas. La escena era desoladora: tierra removida, huesos dispersos y apenas un par de pertenencias personales, dos sencillas pulseras rojas de hilo con cuentas, que parecían hablar en silencio de la vida que alguna vez acompañaron.

El colectivo informó que el sitio cuenta con cuatro fosas, de las cuales revisaron tres, y en dos hallaron los restos. Debido al contexto de inseguridad en la zona, solicitaron el resguardo de la SEDENA, Policía Estatal y Policía de Investigación, quienes acompañaron la jornada de búsqueda. Una muestra más de cómo, en Zacatecas, la verdad suele encontrarse en la tierra removida por quienes no se cansan de buscar.
