En Fresnillo, la tarde se tornó en tragedia.
Juvenal, un hombre de 60 años dedicado al campo, salió como cada día a trabajar su tierra, sin imaginar que sería su última jornada. Mientras conducía su tractor, un detalle que parecía insignificante se convirtió en una trampa mortal: unos cables de alta tensión colgaban peligrosamente más bajos de lo normal.
El metal hizo contacto, el aire se encendió y un arco eléctrico lo alcanzó de lleno, dejándolo sin oportunidad de reaccionar. Vecinos corrieron al verlo desplomarse y desesperados pidieron ayuda al 911. Los minutos parecían eternos mientras Protección Civil llegaba, con la esperanza de salvarlo.
A pesar de los esfuerzos por trasladarlo a un hospital, Juvenal no resistió. La comunidad de Valdecañas, que lo conocía como un hombre trabajador y de lucha diaria, hoy guarda silencio y dolor. Un accidente tan inesperado como fulminante se llevó a un campesino en pleno trabajo, recordando lo frágil que puede ser la vida.
