Un hecho que parecía rutinario terminó alterando la calma de comunidades enteras en Michoacán. La jornada se convirtió en un episodio de miedo y desconcierto tras ataques simultáneos en distintas zonas.
En Coahuayana, habitantes de Santa María y El Ahijadero fueron sorprendidos por un grupo que irrumpió de manera violenta. Los testimonios señalan que llegaron en gran número, a plena luz del día y con una coordinación que dejó sin reacción a la población.
La situación se tornó más grave cuando un autobús de pasajeros fue incendiado en plena carretera 200, a la altura del puente de Coahuayana. En medio del caos, tres jornaleros perdieron la vida en la comunidad de El Ahijadero, lo que desató el llanto y la indignación de los vecinos.
Casi al mismo tiempo, en Tepalcatepec, la pista de aterrizaje conocida como La Parota fue blanco de drones que lanzaron explosivos. Tres avionetas particulares quedaron reducidas a chatarra, aunque en esta ocasión no se reportaron heridos.
Lo que más generó molestia entre los pobladores fue la ausencia de apoyo inmediato. La ofensiva ocurrió a escasos kilómetros de una base militar, pero fueron integrantes de la Guardia Comunitaria quienes tuvieron que enfrentar y contener la agresión.
Las autoridades locales confirmaron los hechos y mantienen bajo resguardo las zonas afectadas. La investigación sigue en curso, mientras la población exige que no se repitan episodios que alteren la tranquilidad de la Tierra Caliente.

