Bajo la sombra del cañón: El minuto de terror en el Bicentenario
El rugido de los motores y el olor a combustible se mezclaron con el frío metálico de una amenaza. Eran las 20:00 horas de este jueves cuando la rutina de la gasolinera ubicada a la altura de la colonia La Campesina se quebró violentamente.
En un parpadeo, lo que parecía un turno ordinario en el bulevar Bicentenario se transformó en una escena de asalto, donde el tiempo se detuvo para los trabajadores bajo la mirada de sujetos armados.
Sin piedad y con la seguridad de quien sabe que el factor sorpresa es su mejor aliado, los delincuentes sometieron a los empleados. No hubo disparos, pero el silencio que siguió al atraco fue igual de ensordecedor.
El botín y la huida
Aunque las fuentes policiales han mantenido bajo llave el monto exacto del robo, el impacto emocional en las víctimas fue evidente. Solo cuando el eco del vehículo de los asaltantes se perdió en la distancia y el peligro pareció disiparse, los trabajadores pudieron romper el miedo para pedir auxilio.
En cuestión de minutos, el destello azul y rojo de las patrullas de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) inundó la estación. Con las descripciones aún frescas en la memoria de los afectados, los agentes desplegaron un operativo de búsqueda que «peinó» las zonas aledañas, intentando interceptar a los responsables antes de que se desvanecieran en la periferia de Guadalupe.
Justicia en marcha
Mientras las unidades de seguridad recorrían las calles, los agentes de la Policía de Investigación (PDI) tomaron el control de la escena. Entre interrogatorios y la recolección de pruebas, brindaron acompañamiento a los empleados, quienes, afortunadamente ilesos en lo físico, ahora enfrentan el proceso legal para que este golpe no quede en la impunidad.
La gasolinera, que hace unos instantes era un punto de servicio, cerró el día como el recordatorio de una noche donde la delincuencia no dio tregua.
