El fuego arrasó con todo, pero los rescatistas salvaron lo más valioso

El reloj marcaba las tres de la tarde cuando el cielo de la colonia Francisco E. García se cubrió de humo. Un incendio dentro de una vivienda desató el pánico entre los vecinos, quienes corrieron para ayudar mientras las sirenas se escuchaban a lo lejos.
Todo comenzó en la cocina, según contaron los habitantes. Una fuga de gas provocó que las llamas se encendieran de golpe y se extendieran en cuestión de segundos por toda la casa. En medio del caos, las personas intentaron salir como pudieron, algunas con quemaduras leves en brazos y rostro.
Paramédicos de la Coordinación Estatal de Protección Civil llegaron al lugar para atender a los heridos. Cuatro de ellos fueron auxiliados en la zona, mientras que una persona con lesiones más graves fue trasladada de urgencia a un hospital para recibir atención especializada.
El fuego no daba tregua. Bomberos estatales y municipales lucharon contra las llamas, pero la falta de agua complicó la situación. Una pipa con el recurso se quedó atorada en el tráfico del bulevar metropolitano, mientras el fuego devoraba cada rincón de la vivienda.
En un acto de valentía, varios bomberos ingresaron a la casa envuelta en llamas y lograron rescatar a cuatro perros que se encontraban atrapados en el piso superior. Los animales fueron sacados con vida, aunque visiblemente asustados por el siniestro.
Después de más de una hora de arduo trabajo, las llamas fueron controladas. El interior de la casa quedó totalmente consumido y con graves daños estructurales. Elementos de la Policía de Investigación tomaron el control de la escena para determinar las causas del incendio y las responsabilidades correspondientes.