Las ráfagas ya son costumbre”: habitantes rompieron el silencio

Villanueva atraviesa días de tensión que se sienten en cada rincón. Las noches ya no son silenciosas, sino una mezcla de incertidumbre y sobresaltos que mantienen a las familias despiertas, mirando por las ventanas y enviándose mensajes para saber si todos están bien.
El episodio que más sacudió al municipio ocurrió la madrugada del domingo, cuando desconocidos abrieron fuego contra una vivienda en la calle Reforma. Lo más impactante fue que el ataque ocurrió en pleno corazón del pueblo, donde se supone debería sentirse más seguro.
Aunque el domicilio estaba vacío, el estruendo de las detonaciones se escuchó por varias cuadras. Para muchos, fue la gota que derramó el vaso. “Aquí ya nadie duerme tranquilo”, lamentan los vecinos, quienes afirman que las ráfagas se han vuelto parte de la rutina nocturna.
Algunos habitantes aseguran que los disparos comenzaron desde el viernes en las zonas periféricas, pero ahora ya se escuchan incluso en el centro. El miedo se ha extendido como una sombra y las conversaciones entre vecinos giran en torno a una sola pregunta: ¿cuándo volverá la paz?
La preocupación es aún mayor porque están por iniciar las celebraciones en honor a San Judas Tadeo, que cada año atraen a miles de visitantes. La comunidad teme que el ambiente festivo se vea opacado por la tensión que se vive en las calles.
Ante la presión social, autoridades estatales y federales informaron que ya se desplegó un operativo especial con más elementos de seguridad. La esperanza de los habitantes es simple: poder celebrar su fe sin vivir con el corazón en la mano.